domingo 29 de enero de 2012

Concurso de cocina para niños en el Jubileo de Diamante de Isabel II

Los encargados de organizar este concurso han sido el príncipe Carlos y su esposa Camila, duquesa de Cornualles. En el concurso los niños británicos en edad escolar tendrán que crear un menú especial para conmemorar el Jubileo de Diamante de la reina Isabel II.

Durante una visita a un colegio británico, la duquesa de Cornualles dio pistas a los participantes sobre los gustos de la Reina. Aseguró que a Isabel II le gustan las cosas simples. Una vez que se escojan los ganadores, se presentarán en el palacio de Buckingham donde el cocinero real, Mark Flanagan convertirá los platos de los pequeños en canapés para la ocasión. Aparte de poder contribuir a esta fiesta, los niños ganadores asistirán a la cena de gala sirviendo sus pequeñas delicias. La competición ha quedado inaugurada este viernes con el nombre de “Cocina para el Jubileo de Diamantes de la Reina”.

(Noticia y foto del Confidencial Digital)

sábado 28 de enero de 2012

Los churros de "El Barriga" vuelven a Puerto Real


Los churros de El Barriga son un poco más gordos de lo habitual y su masa es más esponjosa. Foto: Cosas de Comé
Texto: Pepe Monforte
En Puerto Real eran toda una institución. Hace 5 años Pepa Vega Rodríguez, decidía cerrar su churrería de la calle Nueva, situada justo al lado del mercado y donde había pasado gran parte de su vida. Su marido, Antonio Sánchez Estevez, el que hacía los churros con la ayuda de su nieto Cándido García Sánchez, había fallecido y a sus 87 años ya era hora de dejarlo. Ahora tiene 92 y ha visto con gran alegría como Cándido, en unión de su mujer, Pilar Piñero Riquelme, han recuperado la tradición familiar.
El puesto de Antonio y de Pepa, situado a pocos metros de una de las entradas del mercado de abastos de Puerto Real, era famoso por la calidad de sus churros pero también por la peculiar manera de Pepa de servirlos. Los cortaba con las manos, ya ni se quemaba. Estaba inmunizada contra el calor después de tantos años y había adquirido tal maña que ya no le era necesario ni pesar los churros para lograr el peso exacto que le había pedido el cliente. La estampa se repetía con cada comprador. Pepa ponía cuidadosamente los churros en el papel de estraza, lo cerraba y ya entonces, con una gran sonrisa, ponía el paquete sobre el peso, que indicaba, siempre, la cantidad que había pedido el cliente, ni 10 gramos más, ni 10 menos.
Ellos si utilizan el peso para pesar los churros que hacen cada mañana en el establecimiento que acaban de abrir en la calle San Fernando número 1 de Puerto Real, concretamente el pasado 20 de diciembre. Están a unas calles de donde estaba situado el puesto de los abuelos, pero ellos están muy presentes en el establecimiento. A las ocho de la mañana comienzan a salir las primeras ruedas. Cándido, que estuvo trabajando algunos años junto a ellos en el puesto de la calle Nueva, utiliza incluso el mismo molde que utilizaba Antonio Sánchez Estevez.
“Los churros salen un poco más gordos porque el tenía puesto un boquete un poco más grande al final del molde de los churros”. Cándido utiliza incluso la misma harina de el abuelo, “Don Churrito”, un producto especial para hacer churros que elabora la harinera Virgen de los Milagros de El Puerto. Lo único que ha cambiado es el perol donde se hacen los churros que lo ha comprado nuevo. La fórmula: harina, agua hirviendo, sal y levadura es la misma que le enseñó su abuelo. El amasado logra que le salgan algo más esponjosos que otros del mercado y ésto, junto a un dorado intenso, hacen que estos churros tengan su personalidad. Cándido utiliza incluso el mismo método que su abuelo para echar los churros en el perol. Se coloca una pequeña tabla en el pecho y con las agarraderas que tiene el molde va tirando hacia su propio cuerpo con los brazos, haciendo que así vaya saliendo la masa por el otro extremo. Ha preferido mantener este método, el de su abuelo, y no comprar las churreras que se utilizan ahora en el mercado y que evitan al churrero realizar este esfuerzo.
Esta técnica la utilizan ya pocos churreros, ya que requiere un gran esfuerzo. Cándido, en unión del churrero Manuel Gómez del puesto de Ana, son ya de los pocos profesionales que utilizan este moldes e indican que lo hacen “porque así salen mejor”.
Los churros se pueden comprar tanto para llevar (a 7 euros el kilo) como también en el mismo establecimiento, tanto en la barra, como en unas mesas que hay dispuestas. También tienen chocolate caliente para acompañarlos, además del café.
Los churros los hacen tanto por la mañana como por la tarde para la merienda, excepto los lunes por la tarde que cierran. El establecimiento está lleno de recuerdos de los abuelos con fotos tanto de la churrería que tenían en la zona de El Porvenir como la que luego regentaron junto al mercado, donde también, recuerda Cándido, hacían patatas fritas.
Lo de “El Barriga” es en honor al apodo que siempre ha tenido la familia. Se lo pusieron a su bisabuelo al que bautizaron en Puerto Real como “El Barriga verde” y desde entonces se les ha quedado, a pesar de que ninguno de ellos está gordo. Este churrero, que tiene ahora, 38 años, ya hacía churros con 15, cuando trabajaba con su abuelo. Pilar Piñero, que le acompaña en esta aventura empresarial, también conoce el oficio de la hostelería ya que lleva quince años tanto en este sector como en el de la pastelería, concretamente en Lérida donde ha estado algunos años. Pilar también realiza para el bar algunos dulces como tortas de miel y piñones o de anís y además de los churros tienen también pan, algunos bocadillos y unas rebanás de pan de pueblo que preparan con pimientos y berenjenas asadas y anchoas.
Foto: Cosas de Comé

viernes 27 de enero de 2012

Moltto, panadería y algo más

En la céntrica plaza de la Reina en Valencia (España) acaba de abrir sus puertas un nuevo establecimiento diferente a todos los demás. Se trata de Moltto, un bakery office en el que se puede degustar las mejores creaciones pasteleras y panaderas de un grupo de profesionales de la región asociados bajo el nombre Comer y Pensar. Así, se puede disfrutar de elaboraciones llegadas de la pastelería Selvi, del horno Mariel de Ibi, de Ana Vicens, de Daniel Álvarez (Elche), de Mario Padial (Pobla Llarga), de Miguel Señoris (Cabanyal) y de José Colomar (Piles).
Gracias a esta asociación el cliente puede comprar desde panes artesanos de calidad hasta pastelería con distintos sellos de autor. Pero no sólo eso. Moltto apuesta también por ser una panadería multifuncional en la que se da respuesta a todas las necesidades que durante el día pueda tener un cliente. Así, se ofrecen platos, cafetería, bebidas y otros productos para amoldarse a cualquier demanda. Todo ello en un cuidado ambiente.
Cabe señalar que el concepto de panadería multifuncional está empezando a emerger con fuerza y ya son varias las nuevas aperturas que lo han adoptado. Se trata de un modelo de negocio con el que se pretende resolver las nuevas necesidades del cliente, que espera encontrarse no sólo un punto de venta de pan sino un espacio agradable con propuestas para satisfacer las distintas exigencias que surgen a lo largo del día. Esta nueva tendencia es además uno de los pilares sobre los que girará una renovada y muy interesante edición del gran salón Europain (París, del 3 al 7 de marzo). En palabras de sus organizadores, las panaderías y las pastelerías tienen que pasar a ser concebidas como nuevos espacios de vida. "Si antes la cafetería era el lugar de encuentro, ahora esto ha cambiado y el cliente quiere encontrar todo en un mismo espacio".
(Foto e información facilitada por Grupo Vilbo)

domingo 22 de enero de 2012

Los 'macarons' llegan a Cádiz

Publicado el Domingo, Enero 15, 2012 por Cosas de Comé

La pastelería La Poeme ha comenzado a elaborar este dulce típico francés que consiste
en dos especies de galletas de clara de huevo y almendra que se rellenan de diversas cremas

Macarons de varios sabores expuestos en la pastelería La Poeme. Foto: Cosas de Comé

Los macarons son uno de los dulces de moda en el mundo, hasta el punto de que han logrado desplazar en popularidad al popular croasan, el pastel mítico del país vecino, considerado el rey en el mundo de la pastelería.

El dulce acaba de llegar a Cádiz y la pastelería La Poeme, precisamente especializada en dulces artesanos realizados al estilo francés, ha comenzado a elaborarlos.

Marie Errante regenta junto a su marido David Luguet, la confitería. En ella los dulces tanto se pueden tomar en el propio establecimiento, con cafetería y terraza, o llevarse para tomar en casa.

David, que es el maestro pastelero del obrador, comenzó a elaborarlos a principios de diciembre, aunque hasta que no han pasado las fiestas de Navidad no se ha centrado en ellos. En la actualidad los están haciendo con cinco sabores diferentes: limón, mandarina, pistacho, turrón y chocolate.

Marie resalta que en la pastelería los hacen al estilo de Nancy, una ciudad situada al noreste de Francia. En esta zona la receta básica, que lleva clara de huevo, almendras y azucar, se le incorpora a la masa una cantidad mayor de almendra con lo que su sabor se enriquece. Sin embargo ellos han introducido una novedad y es el relleno ya que en esta zona no es habitual rellenarlos.

David Luguet no emplea para hacer los macarons colorantes “de ahí que sean diferentes a los que se están viendo ahora que tienen colores muy vistosos. Estos se consiguen con colorantes, pero nosotros preferimos usar la receta tradicional, sin aditivos y utilizando productos naturales”.

En total están elaborando cinco sabores. En la fórmula no sólo varía la crema sino que cada galleta, en función del relleno, lleva también ligeras variaciones. Marie destaca que estos dulces se pueden tomar tanto para la merienda, como si fueran pastas de té, o como golosina en cualquier momento. En la pasteleria se pueden comprar por unidades, a un euro, o por medias docenas a 5.

El contraste de este dulces está en que las galletas, un poco crujientes por la clara de huevo que se seca al hornearla, contrasta con la crema del relleno.

En la Poeme se pueden encontrar también más especialidades francesas como los croasans, tanto rellenos como solos, que elaboran ellos mismos como dulces de chocolate, hojaldre y bollería.