domingo, 19 de abril de 2015

Muebles y edificios de chocolate

Hasta el 30 de junio se puede disfrutar en la Cité du Chocolat de una exposición comestible y sensorial, que combina dos disciplinas –el diseño y la gastronomía- y nos plantea un dilema: ¿Qué pasaría si los edificios y los muebles fueran de chocolate?
La muestra está creada y dirigida por Studio Toqué, o lo que es lo mismo, dos apasionados de la gastronomía: el maestro pastelero Jérémie Runel (se formó con grandes chefs como Christophe Adam en Fauchon, Gilles Marchal en el Bristol en París y Frédéric Bau en Valrhona, y en 2013 abrió una innovadora heladería La Fabrique Givrée) y el diseñador Guillaume Ladaviere (apasionado por el arte, la arquitectura y el arte de la creación, estudió en la Ecole nationale suprérieure des Beaux-Arts de Lyon con especialización en Diseño / Escenografía / Diseño urbano).
¡Mira el making off!

Información Grupo Vilbo

sábado, 11 de abril de 2015

Pastelerías Mallorca se instala en Tokio

Pastelerías Mallorca continúa su plan de expansión. Ahora ha sido la ciudad japonesa de Tokio la que ha resultado elegida como localización de la compañía para iniciar su expansión internacional. La noticia ha sido revelada por la propia firma en un comunicado, documento en el que han señalado que el nuevo establecimiento de la marca se encuentra ubicado en la estación de Futako-Tomagawa.
El emplazamiento de este local se encuentra localizado en la zona comercial y residencial de la ciudad que posee una mayor renta per cápita. Un local de 300 metros cuadrados con contará con una decoración similar a la del resto de establecimientos de la cadena y, concretamente, ha anunciado la compañía, a la pastelería Mallorca Market ubicada en la calle Génova madrileña.
Pero esta apertura no es la única inauguración que prevé llevar a cabo Pasterías Mallorca en el país nipón en los próximos años. De hecho la firma, que nació en 1931 con la apertura de un pequeño obrador en la calle Bravo Murillo y que cuenta en la actualidad con 15 establecimientos, va a llevar a cabo un plan estratégico en este país, fruto de “los intereses comunes de la compañía y del inversor local relacionado con la hostelería”, ha afirmado el copropietario de Pastelerías Mallorca, Miguel Moreno.
Valor por la artesanía
En este sentido, el responsable de la compañía ha añadido que Japón es el país más interesante para expandir el negocio, pues se trata de un lugar donde “se valora mucho la artesanía, la tradición y el negocio familiar”. Unos valores que esta compañía desprende a raudales, a los que se suman el auge y el ‘boom’ que, desde su punto de vista, se está viviendo en Japón, al igual que “en España experimentó el sushi hace unos años”.
Con respecto al catálogo de productos por los que la compañía apostará en Japón, entre los mismos destacarán las ensaimadas, un producto estrella en el que los clientes podrán degustar hasta ocho variedades diferentes de producto. Del mismo modo, se pondrá a disposición de los consumidores un catálogo en el que no faltarán los panes artesanos, la bollería variada, los platos caseros como la tortilla de patata, la paella o el salmorejo cordobés. De hecho, se convertirá en la primera empresa en producir ensaimadas en este país así como en venderlos a domicilio.
Diario EL PAÍS del día 10.04.2015

jueves, 26 de marzo de 2015

Nuestras torrijas a la italiana



Si estás cansado de comer siempre el mismo tipo de torrija tradicional y típica y te apetece probar algo nuevo pero con absoluto respeto a la tradición, estás de enhorabuena. Te presentamos una auténtica torrija de inspiración y base totalmente italiana: TORRIJA DE PANETONE bañada en Vino Marsala y caramelizada en sartén. Eso sí, como se hace en el País Vasco ;)

Iván Peña, jefe de cocina de GARBO RISTORANTE (Plaza del Carmen,4 - Madrid) inspirándose en las torrijas tradicionales ha diseñado una auténtica torrija con sabor italiano. Ha sustituido el pan de torrija por un delicioso panetone que ha bañado en vino de Marsala, nata y huevo batido para posteriormente rematar la obra de arte, caramelizándola en sartén, como se hace en el País Vasco, y dejando una textura y un aroma absolutamente arrebatadores.

Si esto era poco, los amantes del chocolate también tienen su opción con una torrija elaborada con Panetone de Chocolate. 

domingo, 22 de marzo de 2015

Las legítimas y acreditadas tortas de aceite de Inés Rosales viajan a EE UU


En 1910 Inés Rosales tenía 18 años y un destino, pasar penurias toda la vida. Solo una opción para escapar del hambre, marcharse de su pueblo en lo alto del Aljarafe sevillano, Castilleja de la Cuesta, para bajar a la cercana capital a servir en alguna casa. No había más esperanzas en una Andalucía rural y sin industria. Y, sin embargo, ella quiso cambiarlo. Para ganarse el jornal rescató una receta heredada de su abuela y de su madre: las tortas de aceite. Las mismas que hoy triunfan en EE UU y se venden en 30 países.

Harina de trigo de Alcalá de los Panaderos (nombre con el que se conocía a Alcalá de Guadaíra), aceite virgen extra de Dos Hermanas, azúcar, ajonjolí y matalahúva eran los ingredientes básicos de este nostálgico dulce que entierra sus raíces en la Andalucía mestiza de árabes, judíos y cristianos. Los mismos componentes de la receta actual.

Cronología

La fundadora con su familia en 1920. / Inés Rosales
1910. Inés Rosales comienza a elaborar y vender tortas de aceite como medio para ganarse la vida en Castilleja de la Cuesta (Sevilla).
1934. Muere la fundadora. La empresa pasa a ser dirigida por su hermano Esteban.
Años cincuenta. Francisco Adorna Rosales, hijo de Inés, se une al negocio de la familia.
1983-1985. La empresa es vendida a un grupo de inversores. En 1985, cuatro accionistas, relacionados con el sector, compran la compañía. Juan Moreno asume la dirección.
1987. Comienza la fabricación en proceso continuo de las tortas de aceite.
1991-1995. Se produce la mudanza de la fábrica desde Castilleja a un nuevo edificio de 1.500 metros cuadrados en Huévar del Aljarafe, a 15 kilómetros de la anterior localización. En 1995 se cierra definitivamente la antigua planta.
1999. Se crea el departamento de exportación. Las tortas comienzan a venderse por Europa.
2003. Inés Rosales comienza a exportar a Estados Unidos.
2004. La totalidad de la compañía es adquirida por el grupo familiar de Juan Moreno Tocino.
2007. Inés Rosales implementa los sistemas de calidad estandarizados ISO 9001 e ISO 1400.
2010. Las tortas de aceite de la marca ya pueden ser compradas y consumidas en países de los cinco continentes.
2014. La empresa obtiene la certificación BRC.
2015. Apertura de su primera delegación en el extranjero, en la ciudad de Washington.
Un lebrillo de barro de Lebrija, una lata de hornear pan y el rescoldo de un horno de la Plaza alixeña fueron los materiales para el amasado, cochura y horneado que utilizó la joven Inés. Con los años se sustituyeron por una cinta mecánica y un horno eléctrico. Se mecanizó el proceso, aunque las labradoras –las operarias que elaboran las tortas– siguen amalgamándolas a mano.
Inés empezó vendiendo sus dulces entre las vecinas, de calle en calle y de puerta en puerta, con su canasto. Su simpatía y la calidad del producto lograron hacerla popular. Decidió entonces explorar allende los límites municipales. Acompañada por un puñado de mujeres canasteras, de economía también precaria, al solano, bajaba a pie la cuesta, la que lleva a la encrucijada del barrio cameño de La Pañoleta y a Sevilla, al otro lado del cauce del río grande, el Guadalquivir.

Una vez por semana, de mañanita y al atardecer, con la fresquita del verano o las nieblas heladas del invierno, con los azahares de la primavera o los dorados del otoño, pregonaban las tortas de aceite en los patios de vecinos de Triana, en las casas burguesas y en los palacetes aristocráticos del centro. También las ofrecían en la antigua estación de Córdoba –hoy convertida en el centro comercial Plaza de Armas–, donde viajeros, viajantes, trabajadores y personajes varios se deleitaban con ellas.
Por los raíles del tren viajó la fama de las tortas. Se hizo necesario aumentar la producción y levantar, por lo tanto, una fábrica como tal. En la calle de García Junco, en la casa chica,ahí estuvo la primera Casa Inés Rosales, en la que trabajaban 10 personas a sueldo en turnos intensivos. Trece mil reales costó la primera inversión en activos. A los pocos años se trasladaban a la calle Real.
En 1934, durante la Segunda República, muere Inés. Fallece joven, con 42 años. Detrás dejaba una pequeña industria de dulces envueltos en su característico papel parafinado, con la inscripción que aún mantiene: Las legítimas y acreditadas tortas de aceite de Inés Rosales. Marca registrada. Calle Real, 102. Castilleja de la Cuesta.
Al cargo de la misma, que ya repartía por otros pueblos de la provincia sevillana, se pone su hermano Esteban, el Tito. A él le tocará lidiar con la escasez de materias primas y el estraperlo de posguerra. Los paupérrimos años cuarenta afianzarían, sin embargo, la marca. A una perra gorda se vendía el manjar, que, de vez cuando, endulzaba los desayunos y meriendas de pan frito con azúcar o gachas, comidas de pobre. Una perra gorda, un dispendio que los bolsillos podían permitirse de tiempo en tiempo.
En los cincuenta, se incorpora al negocio el hijo de Inés, Francisco Adorna Rosales. Las tortas empiezan a expandirse por España. Su sabor y recuerdo viajaban en las maletas de los inmigrantes andaluces con destino a regiones más industrializadas. También acompañaban a algunos exiliados. En esa época se introducen otros dulces: la torta de polvorón, la de almendra, la bizcochada.
Llegan los setenta y el declive. La conflictividad laboral, la crisis del petróleo, el descenso de las ventas... llevan a vender la compañía a extraños que fracasan. En 1985 entran nuevos propietarios, los que han llevado a las tortas de Inés Rosales a venderse por el mundo. El 80% de su cuota de mercado está en España y el 20% restante en el extranjero. Los que han logrado abrir hace apenas una semana la primera delegación en el extranjero, en la capital de EE UU, país en el que sus ventas ascienden a los dos millones de paquetes anuales.

Publicado en   del 22 de marzo de 2015