domingo, 28 de julio de 2013

Preguntas básicas sobre el pan

¿Es sano el pan? 
Sí, el pan es un alimento que forma parte de la dieta mediterránea. Los hidratos de carbono que aporta ayudan a equilibrar el porcentaje de proteínas, grasas y glúcidos que necesitamos a diario. 

¿Engorda? 
Consumido con moderación, no. Estudios recientes apuntan que ayuda a controlar el peso. 100 gramos de pan blanco aportan 290 calorías; y 100 de pan integral, 243 calorías. Éstas engordan menos que un bollo o 35 gramos de mantequilla o margarina, que tienen las mismas calorías

¿Los "palitos" no tienen calorías? 
Al igual que el pan, los palitos se hacen con harina y su contenido calórico es similar al del pan. Es más, algunos palitos llevan aceite, lo que aumenta su aporte calórico. 

¿El pan de molde tiene grasa? 

La mayoría de panes de molde industriales contiene grasa vegetal, cosa que indican claramente en la etiqueta. 

¿El integral es mejor que el blanco? 
El pan integral, a diferencia del blanco, se hace con harina integral, que conserva el germen y el salvado del grano del trigo. Es por ello por lo que contiene más fibra, vitaminas del grupo B y ciertos minerales. Su alto aporte de fibra dietética ayuda a combatir el estreñimiento. 

¿Es cierto que el pan integral impide la absorción del calcio? 
La harina integral de trigo contiene ácido fítico, que efectivamente frena la absorción del calcio. Pero cuando el pan se hace con levadura madre, aparece una enzima, la fitasa, que lo destruye. 

¿Está más contaminado de pesticidas el pan integral que otros productos? 
Sí. Al igual que las sustancias nutritivas, las nocivas se concentran sobre todo en las capas exteriores del grano, el salvado y el germen. Sin embargo, el grado de contaminación por pesticidas de los cereales o los productos elaborados con ellos es generalmente muy bajo. Quien quiera ir sobre seguro, deberá comprar productos integrales biológicos. 

¿Y qué decir de otras sustancias nocivas? 
Los residuos de contaminantes naturales, como el cadmio y otros compuestos tóxicos que derivan de los mohos, son más problemáticos que los pesticidas. No obstante, el riesgo no se considera lo suficientemente alto como para renunciar a la ingesta de pan integral. 

¿Engorda más la miga que la costra? 
La composición de la costra es la misma que la de la miga, sólo que la acción directa del calor hace que pierda más agua y que se tueste. A igual peso, la corteza tiene más calorías que la miga. 

¿La costra es insana? 
Cuanto más dorada está la costra, mayor cantidad contiene de acrilamida. Este compuesto, que surge a partir del almidón durante el horneado, es cancerígeno, aunque su concentración en la corteza apenas se deja entrever. Por otro lado, la costra también alberga sustancias que probablemente tienen un efecto preventivo contra el cáncer

¿En qué medida son buenos los panes precocinados que se venden en los súper y gasolineras? 

En 2003, las ventas de masas congeladas de pan crecieron más del 11,5%, según la Asociación Española de Fabricantes de Masas Congeladas (ASEMAC). El aroma del pan se desarrolla mientras se hornea, por lo que la interrupción de este proceso afecta a su sabor. Además, los artículos precocinados suelen contener más aditivos.


MUY INTERESANTE  30/10/2009

viernes, 26 de julio de 2013

El pan que reduce el colesterol


Zeelandia crea un nuevo mix de pan que, junto a una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable, ayuda a reducir los niveles de colesterol gracias a su contenido en betaglucano de avena. Sólo se debe añadir agua y levadura al mix, lo que permite una rápida y sencilla elaboración. 
Información grupo Vilbo

domingo, 14 de julio de 2013

Lo nuevo de Pancracio

La empresa Pancracio, especialista en endulzar con sabores exóticos los paladares más exquisitos, ha lanzado sus nuevas creaciones para este verano, que completan su lista de turrones, un fijo cada Navidad.
Para los que quieren 'picar' algo diferente, Pancracio ofrece barquillos artesanales realizados en diferentes colores y sabores: de chocolate, café, arándanos azules, frambuesa, te verde matcha y mango.
Pero también ha pensado en los que quieren llevarse el 'dulce' a la playa. Por eso, ha lanzado tres 'boxes' en forma de caseta playera que guarda en su interior chocolates de distintos sabores: mora, café y coco.
Su última novedad es de cara al desayuno, donde a las mermeladas de naranja con canela, limón con jengibre y frambuesa a la pimienta rosa, ahora incluye una de arándanos al toque justo de lavanda.
Este producto, realizado al 100% con frutas naturales y de forma artesanal, ha sumado todas las esencias del bosque con un toque de la lavanda que potencia su sabor y le da una textura única.

miércoles, 10 de julio de 2013

El panadero del Elíseo

Se llama Ridha Khadher y se ha convertido en un verdadero modelo de integración en Francia. Nacido en Túnez, emigró de pequeño a la antigua Metrópoli donde ha trabajado desde jovencito en una panadería. Comenzando de la nada, el penúltimo de 11 hermanos, se ha hecho experto en el arte de la baguette, sin duda uno de los mayores símbolos del país vecino, hasta el punto de convertirse en el distribuidor oficial del mismo Elíseo. La semana pasada, el presidente François Hollande no ha dudado en incluirle en el viaje oficial que realizó precisamente a Túnez, junto al cineasta franco-tunecino ganador de la Palma de Oro de Cannes de este año Abdellatif Ketiche.
"Mi pan tiene el sabor de la integración exitosa”, relata el panadero a la revista Paris Match de esta semana. Hijo de campesinos de Susa, en Túnez, su madre hacía pan casero. Cuando llegó a Francia en 1986, entonces con 15 años, se puso a trabajar en la panadería de su hermano mayor. Hace siete años abrió la suya propia y el pasado mes de abril ganó el concurso de Baguette de Oro 2013, premiado con 4.000 euros y con el privilegio de suministrar al palacio presidencial. “No deja de ser el símbolo de Francia, una buena baguette. Entonces, que sea un inmigrante… ¡estoy muy orgulloso!”.
Khadher se impuso así a un total de 152 competidores, que este año se presentaron al concurso anual, celebrado en abril. Estuvo a punto de no participar: según llegó al ayuntamiento donde debía presentar sus productos, estaba lleno y no encontraba para aparcar. Dio media vuelta para volverse a casa y halló de camino un sitio, así que decidió volver. La misma noche recibió una llamada en la que le anunciaban que había ganado. “No me lo podía creer. Pensaba que era una broma”, recuerda.
Desde entonces, entrega cada día 15 baguettes de tipo tradicional al palacio presidencial. Se ha enterado, a través de personal del Elíseo, que al mandatario le gusta el pan bien crujiente. Cada mañana hornea así con un cuidado especial la entrega presidencial. Aunque para este encargo tan especial ha tenido que bajar el precio. "Incluso allí están en crisis, han negociado el precio, les vendo cada una por 1 euro en vez de 1,20 euros”. Eso sí la medalla de Baguette d’or le ha servido de publicidad gratuita para su negocio. Incluso se ha convertido en una verdadera atracción turística y recibe visitas diarias de extranjeros en busca del mejor pan de París.
Hace unas semanas, su local del distrito residencial del XIV arrondissementAu Paradis du Gourmant, recibió la visita personal del alcalde de París, el socialista Bertrand Delanoë, nacido también en Túnez, cuando era todavía colonia francesa. “Estuvo un buen rato”, relata Khadher. “Llamó al presidente de la República y le dijo: ‘Comes pan de un tunecino. ¡Un tunecino como yo!”, añade. “Espero ser un ejemplo para los jóvenes”, concluye.
El secreto de Khadher lo heredó de su madre: no poner demasiada harina para que el pan aguante más tiempo y evite la humedad, y reposo de la pasta durante 24 horas. El toque especial prefiere no revelarlo. Pero sin duda, el principal factor de su éxito no es otro que el trabajo. Cada día, trabaja 17 horas (de 4 de la mañana a 9 de la noche), a pesar de contar con diez trabajadores, incluida su esposa Isabelle, bióloga de formación. La pareja ya lleva siete años sin haber podido tomarse unas vacaciones juntos. “Es una inversión importante, hace falta tiempo, hay que hacer compromisos…”, dice.
EL PAÍS 10/7/2013