
No descubro nada si digo que la antigua pastelería del Pozo, es un auténtico museo, pero si hay algo que me gusta especialmente, son las puertas de madera formada por cuarterones, por ello he querido hacer las fotos con el establecimiento cerrado, donde el detalle de las puertas es más evidente.Se abre en 1830, con el nombre de: "Horno de la calle del Pozo", (la calle trasera de Lhardy) en pleno centro de Madrid, a un paso de la Puerta del Sol. Todo en la ella nos traslada a los años de su apertura: el obrador, el mobiliario, la registradora, el estilo y, sobre todo, los productos que elaboran. Se trata de la pastelería tradicional madrileña, por excelencia y en 'estado puro', todo rezuma autenticidad, y buen hacer artesanal.
Parece que sólo han habido tres familias propietarias del negocio, en su ya larga trayectoria, estando hoy gestionada por los sucesores del soriano Julián Leal.
Los productos elaborados, verdaderos protagonistas del lugar, responden como decía, a la cultura confitera más tradicional y de alta calidad.
Las prestigiosas planchas de hojaldre, dulces o saladas, de crema pastelera o cabello de ángel, o de sardinas, u otros rellenos salados, los suizos (brioche que toma su nombre, según se cree, de la cercana, y muy famosa, en su día, pastelería La Suiza), el despliegue en dulces dulces navideños, tales, como: los turrones, mazapanes, polvorones, guirlaches, Pan de Cádiz.....etc., son de auténtico sobresaliente. Sus Roscones de Reyes, que aunque los elaboran todo el año, siempre sin relleno y sin fruta escarchada, con sólo dos tamaños, alcanzan la máxima expresión, cada año en los días anteriores al 6 de enero, donde una especie de 'locura colectiva' exige que los encargues previamente, y se recogen el día de los Magos, con grandes esperas desde tempranas horas. Es cierto que la oferta de Roscones de Reyes de calidad en Madrid es amplia, y según algunos, los de la Antigua Pastelería del Pozo, no son los mejores para tener que hacer tanto esfuerzo por conseguirlos, pero digo yo que: 'algo tiene el agua cuando la bendicen', y lo evidente es que cada año se repite la misma demanda e incluso aumenta, en fin, creo que lo mejor es probarlos y que cada cual saque sus propias conclusiones.
Realmente merece la pena probar los roscones de la Antigua Pastelería El Pozo por aquello del por si acaso... No obstante lo mejor para no esperar largas colas es comprar tartas online y pasteleria online y tartas a domicilio desde vuestro sofá de casa en www.apanymantel.com. A ver si pronto se pueden comprar estos roscones también a través de Internet.
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