


Blog de un aficionado a la cocina dulce, a la salada, pero siempre a la cocina del panadero, del confitero, del repostero, del viticultor, del artesano..., como parte esencial de nuestra gastronomía.








La Biblioteca Nacional de España organiza, con el patrocinio de Telefónica, la exposición La cocina en su tinta: un recorrido por la evolución de la gastronomía y de la cocina desde la Edad Media hasta la actualidad a través de la colección de materiales que atesora la Biblioteca sobre esta materia: manuscritos, libros, revistas, fotografías, carteles y etiquetas publicitarias, música…, a la que se han sumado testimonios audiovisuales de algunos de los restauradores españolas más importantes.
Los comisarios de la exposición son Ferrán Adrià; Isabel Moyano, Jefe del Servicio de Reserva Impresa de la BNE y Carmen Simón Palmer, profesora de Investigación del Instituto de la Lengua del CSIC.
La muestra aborda la gastronomía desde diferentes vertientes: la importancia del buen uso de la alimentación para combatir enfermedades y epidemias que la Escuela de Salerno representó desde el año 1000; la aparición de los primeros tratados de higiene, sin olvidar los avances científicos y técnicos del siglo XVIII para el cultivo de los alimentos; la importancia de las formas y el comportamiento en la mesa; y muestra la evolución en las costumbres, la innovación en los productos, la influencia de la religión en los hábitos alimenticios, además de recetarios, menús de cenas reales...
Algunos de los testimonios escritos más antiguos que se presentan datan del siglo XIV, como el Llibre del Sent Sovi, fechado hacia 1324, obra fundamental para conocer la historia de la alimentación europea en la Edad Media, o el Libro de Horas de Carlos VIII. Destaca un ejemplar delDioscórides en el que se pueden descubrir algunos de los alimentos procedentes de América; el Llibre de Coch, del cocinero del rey Fernando de Nápoles, Rupert Nola, considerado el primer recetario escrito en España, hacia 1490. Otras obras destacadas son Opera, de Bartolomeo Scappi, libro esencial de la cocina europea editado en 1570; la obra de Juan de la Mata, repostero jefe de los primeros Borbones; o El Practicón, de Ángel Muro, auténtico best-seller del género en el siglo XIX.
Hasta el 13 de marzo de 2011, de 10 a 21 horas, domingos y festivos de 10 a 14 horas. Cerrada los días: 24 de diciembre, 25 de diciembre, 31 de diciembre, 1 de enero, 5 de enero (desde las 14 horas) y 6 de enero.
Biblioteca Nacional de España (Sala Recoletos) Paseo de Recoletos nº 20-22 (28071) Madrid, 34 91 5807000

SU CALIDAD Mazapán de Toledo. ¿Qué es y cuáles son sus presentaciones? El mazapán de Toledo es la masa fina y compacta resultante de la mezcla o amasado de almendras crudas, peladas y molidas, con azúcar en sus distintas clases, que se emplea como base de una variada serie de dulces típicos toledanos. Sus presentaciones se obtienen mediante un proceso de batido o moldeado manual o mecánico de la masas del mazapán, seguido de horneado o cocción, hasta obtener el aspecto requerido en cada caso. A veces, la masa contendrá un relleno o se presentará recubierta de otros productos de confiterías. Las presentaciones tradicionales del mazapán de Toledo son las siguientes: mazapán con relleno, mazapán recubierto, figuritas de mazapán, anguilas, delicias de mazapán, marquesas, empiñonadas, pasteles yema, pasteles gloria y pasta para sopa de almendra. Mazapán con relleno: Mazapán de Toledo relleno con distintos productos de repostería y horneado. Mazapán recubierto: Mazapán de Toledo recubierto total o parcialmente con azúcares, cobertura de chocolate o productos de confitería y horneado. Figuritas: Mazapán de Toledo moldeado con diversas formas figurativas y horneado para obtener su aspecto característico. Anguilas: Mazapán de Toledo moldeado en forma de anguila y horneado. Se rellena de distintos preparados de confitería (yema, batata, frutas confitadas, y/o cabello de ángel) y se decora externamente con clara de huevo montada, frutas confitadas y otros preparados de confitería. Delicias: Mazapán de Toledo moldeado en forma tradicional de “delicia” rellena de un preparado de yema confitada, bañada o cubierta con pasta de delicia (preparado de mazapán rebajado con huevo) y horneada. Marquesas: Mazapán de Toledo batido con huevo y harinas ricas en almidón hasta obtener una masa batida que se vierte sobre una cápsula de papel o cajilla y se somete a horneo o cocción. El contenido en almidón no será superior al 8,5% sobre el extracto seco. Empiñonadas: Mazapán de Toledo, eventualmente rebajado con clara de huevo, moldeado, recubierto de piñones pelados y horneado. Pasteles yema: Mazapán de Toledo moldeado y relleno con un preparado de yema confitado y horneado. Pasteles gloria: Mazapán de Toledo moldeado y relleno con un preparado de batata confitada y horneado. Pasta para sopa de almendras: Mazapán de Toledo moldeado en forma de barra que se emplea en disolución para la elaboración del plato típico “sopa de almendra”. Ingredientes y características analíticas y organolépticas Los componentes del Mazapán de Toledo son almendras y azúcares naturales. La almendra es el principal ingrediente del Mazapán de Toledo, en cuya composición tienen que intervenir de forma mayoritaria o como mínimo en una proporción de 1:1, esto es debe representar el 50% del peso total. Las almendras utilizadas deben ser almendras de variedades dulces, repeladas y con un contenido mínimo de materia grasa del 50%. La intervención de los azúcares naturales en el Mazapán de Toledo no reviste ninguna particularidad, pudiéndose emplear azúcar de remolacha o de caña, miel, glucosa, sacarosa u otros azúcares naturales. Entre sus características analíticas, el Mazapán de Toledo deberá tener un contenido mínimo de materia grasa del 26%, consecuente del porcentaje mínimo requerido de almendras y el contenido mínimo de materia grasa de éstas. Además, debe tener los límites máximo y mínimos establecidos para la categoría “suprema” por la reglamentación técnico-sanitaria aplicable a la elaboración de mazapanes vigentes en cuanto a humedad, proteína y cenizas. Respecto a las características organolépticas, señalar que en el aspecto el factor más importante es el horneado. Deberá examinarse la cobertura o baño, el tostado suficiente, la forma de atenuarse el color (variable entre amarillo claro, canela y caramelo). Después se valora la forma, comprobando que la muestra carece de hinchazón, aplastamiento o agrietado. Por último, se comprueba el color y el aspecto del corte. En las sensaciones olfato-gustativas, se valorará el conjunto de sensaciones que se perciben, como olor, aroma, armonía de sabores, el regusto y la persistencia. Finalmente, se analiza la textura, esto es la cosistencia, adherencia, granulosidad y solubilidad. La zona de producción del Mazapán de Toledo es toda la provincia de Toledo. El origen más probable del término mazapán se sitúa en el árabe hablado durante el período de coexistencia de razas y culturas que se produjo en el centro y el sur peninsular durante la Edad Media. Al terminar la dominación árabe, la elaboración del mazapán se mantuvo en la ciudad de Toledo y en su provincia, tanto en conventos como en otros establecimientos. Desde entonces hasta nuestros días, los productores locales han seguido elaborando este dulce ininterrumpidamente y de forma artesanal, habiendo acumulado una gran cantidad de conocimientos y experiencia. Por ello, mediante Provisión del Rey Felipe III se aprobó la ordenanza del Gremio de Confiteros de Toledo, allá por el año 1615. Por último, señalar que el etiquetado de los productos que contengan “Mazapán de Toledo” incluirá junto a denominación de venta correspondiente (marca), la mención Indicación Geográfica Protegida Mazapán de Toledo y el logotipo que apruebe el organismo de control autorizado. Algunas curiosidades sobre el mazapán y sus orígenes El origen del mazapán se atribuye al término árabe “mantha-ban”, que quiere decir “rey sentado”, ya que los primeros mazapanes que se conocen en España llevan impresa esta figura, detalle adjudicable al mestizaje arábigo-español, porque en la cultura islámica no se permitían, por lo general, representaciones de figuras humanas ni animales. El hecho de que un rey sentado aparezca en el escudo heráldico de Toledo establece una vinculación entre la ciudad y los primeros mazapanes. Por otra parte, también de origen árabe, el vocablo “mahsaban” designa los dulces hechos a base de almendras y otros frutos secos. En la historia del mazapán se confunde la imaginación y la realidad. El mazapán arrastra multitud de historias y leyendas. En Toledo, la leyenda cuenta que el mazapán lo “inventaron” las monjas de San Clemente, cuando la ciudad se hallaba sitiada por los árabes y había una gran necesidad. Las monjas para lograr alimento hicieron en un almirez y a golpe de maza una pasta con las materias primas de las que disponían –almendra cruda y azúcar-. A esta masa cocida en el horno, que sirvió de alimento a los sitiados, la denominaron “Pan de Maza”. Finalmente, otra curiosidad respecto a este dulce, es que en el mundo existen otras denominaciones de origen del mazapán. En Alemania son famosos los mazapanes de “Lübecker” y, además, se encuentran protegidos por la Unión Europea desde 1996 con la D.O. “Lúbecker Marzipan” . |




VALENCIA, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -
La joven pastelera Leyla Ruiz --creadora de los bombones con sabor a mistela o paella-- se asociará con el chef Alejandro del Toro para crear un "exclusivo" turrón de Gin Tonic, han informado los responsables de la iniciativa en un comunicado.
Así, se propondrá a los comensales del restaurante del chef valenciano el día de Navidad una acción especial que consistirá en obsequiar a los clientes que celebren la comida familiar del día 25 en el establecimiento de Amadeo de Saboya, 15, con una degustación de una de las novedades de la pastelera que aún no se ha presentado al público: el turrón de Gin Tonic, han explicado las mismas fuentes.
La repostera, que representó a la Comunitat Valenciana en el Concurso Nacional de Jóvenes Pasteleros (Canjop), ha desarrollado un producto novedoso marcado por las raíces valencianas de ambos protagonistas.
Esta es la primera vez que Ruiz y del Toro unen sus dotes gastronómicas, ya que tras el menú que tiene preparado el cocinero del Cabañal, los clientes serán obsequiados ahora con una muestra de este original producto navideño.
La pastelera natural de Bonrepós ha obtenido un gran reconocimiento profesional y mediático en las últimas fechas gracias a sus recientes creaciones, donde además de los bombones valencianos introdujo 'Los postres del Mundial', creando un pastel por cada uno de los rivales de la selección española con ingredientes típicos del país mezclados de forma original (Souffle de queso con salsa de arándanos por Suiza, flan de coco y caramelo por Honduras y mousse de chocolate negro y dulce de leche por Chile), han recordado. (Foto: PASARELA)
Hasta aquí la noticia aparecida en los medios, sobre todo de la Comunidad Valenciana. La joven pastelera valenciana tiene una clara visión innovadora de la pastelería, y lo demuestra, cuando tiene ocasión, como en el caso que nos ocupa.
Por otra parte, hace no mucho tiempo, todos los grandes restaurantes contaban, al igual que siguen contando, con jefes de partida de carnes, pescados, entremetier, con jefes de partida de pastelería, o pasteleros, dando, de este modo, a la pastelería la importancia que se merece. También, sería recomendable, dedicar profesionales de prestigio a la elaboración del pan. Por desgracia multitud de buenos restaurantes, con una calidad de oferta media alta, ofrecen un pan que ensombrece y deteriora notablemente la propuesta de su cocina, similar a si la oferta de vino (que por contra, cada día se cuida más) consistiera en un vino 'peleón'.
Pero volviendo a la pastelería, me cuesta creer que una buena comida no tenga un final digno por una falta de interés por el 'broche final' que en que convierte el postre. Reconozco, que los costes de personal cada día son más altos, y probablemente la pastelería, sea una partida que cada día tenga más vida propia, y se integre peor dentro de la maquinaria perfecta que debe de ser una cocina. La muestra evidente es la cantidad de jóvenes pasteleros, que deciden llevar a cabo su actividad profesional fuera de las cocinas, y caminando paralelamente e éstas. Creando sus propios espacios, y sus propias marcas.
Sea como fuere, bien integrados, como decía en las cocinas de los grandes 'templos culinarios', o con encuentros como el de la noticia, los chef, y los pasteleros no pueden distanciarse mucho y colaboraciones en favor de la innovación y de la calidad, siempre son de agradecer.

La Federación de Organizaciones de Panadería de Castilla y León ha aparcado la creación de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) ‘Torta de Aranda’ ante el desinterés de los panaderos afectados que «lamentablemente -indica su secretario, Miguel Ángel Santos- la mayoría no cree en el proyecto».
Desde esta agrupación se iniciaron los trámites hace dos años y medio para lograr una marchamo diferenciado de este tipo de pan para competir con el arma de la calidad con las grandes multinacionales que copan cada vez más cuota de mercado con una oferta basada casi en exclusiva en la baguette congelada e impedir que utilicen esa denominación empresas foráneas, como es el caso de una importante multinacional, para un producto que no es artesanal y se oferta mucho más barato.
En colaboración con el Centro Tecnológico de los Cereales y cofinanciados por la Administración regional se hicieron los estudios para determinar los antecedentes históricos de este alimento y la zona en la que se producción está generalizada. Unos informes que, sin que aún se haya pronunciado la Junta, según Santos son «muy positivos» y totalmente favorables para obtener la calificación.
La propuesta establecía una amplia zona amparada con el corredor del Duero como eje central y que abarcaba 180 municipios de cuatro provincias, con la capital ribereña como centro y un radio de acción de unos 40 kilómetros en sentido Norte, Este y Oeste, duplicándolo hacia el Sur. Un área que abarca alrededor de un centenar de panaderías, 37 en la provincia de Burgos y de ella 22 en Aranda, tras el cierre de Panadería Cebas, una de las históricas e importantes en la fabricación este característico pan.
Sin embargo, el hecho de que solo dos panificadoras -Panadería Castellana y obrador Tudanca- hayan respaldado el proyecto, ha llevado a reconsiderarlo y plantear una protección más modesta ya que, según Jesús Tudanca, con los gastos que implica un Consejo Regulador serían necesarias un mínimo de seis empresas implicadas. «Vamos a ir, en lugar de a una IGP, que es bastante más laboriosa y costosa de mantener, a una marca de garantía», explica Santos, sin descartar en un futuro ampliar, subir un escalón y reivindicar la IGP.
En opinión de Tudanca, el problema reside en que se trata de un sector muy atomizado y tradicional, en su mayoría integrado por pequeñas panaderías, reacio a dar el salto. «La gente no quiere complicaciones, el mundo de los panaderos es muy endógeno, marcados quizás por los horarios, sacrificios, no quieren complicarse más la vida... les va relativamente bien y se conforman», lamenta.
Para Antonio de Santiago, de Panadería Castellana, quien reclama una mayor implicación de la administraciones, sus colegas del sector no son conscientes de las oportunidades de negocio que se pueden abrir con la marca de garantía, ya que estaría amparada por el marchamo Tierra de Sabor que distribuyen El Árbol y Carrefour, e incide en que «lejos de ser una competencia nos necesitamos unos a otros».
Santos ratifica estos datos informando que si el Pan de Valladolid tenía un consumo residual de entre el 4 y el 6% con la marca de garantía está cerca del 12%. En su opinión la producción estimada de entre 10.000 y 12.000 tortas diarias en la zona amparada podría duplicarse muy fácil.
En los antecedentes históricos, elaborados por los catedráticos Cayetano Cascos Maraña y Fernando Molinero, se evidencia que el origen de la torta es residual. ««Era ‘el desecho’ del pan. Era un trozo de masa que se cogía, se aplanaba y se pegaba al techo del h orno, que era de barro, para ver la temperatura. Era un termómetro, y ese producto en lugar de tirarlo se lo comían. Y le daban un poco de aceite para que no se pegara tanto», explica Santos.






Se acerca la Navidad, y no creo que exista un dulce que identifique más y mejor estas fechas que el turrón. La Navidad, que para cada uno puede tener un significado distinto e incluso, si queremos, diferente, pero si es, probablemente, la fiesta más celebrada, de modo unánime por todos, en nuestro país, y lo común es que en nuestras casas tengamos una bandeja con dulces, donde el turrón, es el protagonista indiscutible. Por supuesto no es el único dulce navideño, pero si creo que es el rey.
Además de los artesanos turroneros, que en muchas pastelerías de nuestro país nos ofrecen su trabajo, en estas fiestas, por toda nuestra geografía, con mayor o menor acierto. Es en Jijona donde se concentran los grandes fabricantes de este producto, y a los que regula la Indicación Geográfica Protegida, para que el mismo tenga la calidad garantizada.
Logrando poner así a nuestro alcance un producto de prestigio y categoría, que siempre nos ha acompañado en estas fiestas que se avecinan.
¿Qué es el Consejo Regulador de las Indicaciones Geográficas Protegidas Jijona y Turrón de Alicante?
Es un órgano de carácter corporativo, formado por 21 empresas fabricantes, de las que al menos el 50% son exportadores habituales, con funciones atribuidas tales como: el control de calidad de los productos amparados, capacidad de certificación de los mismos, facultades de inspección y sanción en todos los aspectos de legislación asociados a los mismos, así como de promoción y propaganda, y es un núcleo de encuentro interprofesional sobre aspectos tan importantes como nuevos desarrollos y avances en técnicas de producción, productos derivados, y autorizaciones en materia de productos protegidos, entre otros.
Todo Consejo Regulador (CR) conforma su estructura de control en base al cumplimiento de lo establecido en la norma europea EN 45011 desde el 1 de enero de 1998. Esta condición se exige en el articulo 10 del Reglamento (CEE) 2018/92, relativo a la protección de las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) y a las Indicaciones Geográficas de Procedencia (IGP) de los productos agrícolas y alimenticios.
Historia del Consejo Regulador de las Denominaciones Especificas Jijona y Turrón de Alicante.
Los primeros antecedentes en la protección y defensa de las Denominaciones de Origen (DO) se remontan a finales del siglo XIX con el Convenio de la Unión de Paris de 1883, regulado por el Arreglo de Madrid de 1891. Es por ello que en Abril de 1919, los empresarios del sector en busca de las garantías de calidad y especificidad de los turrones, procedieron al registro de la marca “Jijona” en la Oficina de Patentes y Marcas. Pero no seria hasta el 18 de agosto de 1939 cuando, con el titulo de Consejo Regulador de la DO “Jijona”, se constituyó este organismo por orden del Ministerio de Industria y Comercio, e inscrito su Reglamento posteriormente en el Registro de la Propiedad Industrial, y publicado en el año 1950 en el Boletín Oficial de dicho Registro. Fue pues, después de Jerez, el segundo en establecerse. Este Consejo se limito a mantener los registros de la marca con intentos claros de controlar la calidad de los productos amparados, pero que no cuajaron y, en consecuencia, se dejo de mantener la inscripción hasta que caducó, si bien el Consejo no se disolvió, quedo como una asociación empresarial.
Años más tarde, en 1976, se decidió recuperar la marca “Jijona” por lo que se iniciaron los oportunos trámites ante el Registro de la Propiedad Industrial y, una vez conseguido este objetivo, se acordó en un principio recabar del resto de las empresas turroneras que cesaran en la utilización de la Denominación Jijona, concediéndoles para ello un tiempo prudencial que sirviera para que se desprendieran de los envases, pero antes, se modificaron los Estatutos adecuándolos a las nuevas circunstancias. En 1981, la Asociación se constituyó de nuevo en Consejo Regulador mediante la conversión de sus Estatutos en Reglamento Notarial.
Aclarada la facultad del uso exclusivo de la marca colectiva Jijona por los productores pertenecientes al CR, que son aquellos que cumpliendo la normativa estatutaria tengan su fabrica ubicada en el término municipal de Jijona, se estimó conveniente, con la colaboración de la Generalitat, solicitar la protección del Instituto Nacional de Denominaciones de Origen (INDO) como Denominación Específica (DE), puesto que dado el incremento de la producción del turrón desde el año 1939, no era posible adquirir la materia prima fundamental que es la almendra en cantidad suficiente, procedente del término municipal de Jijona: de ahí el cambio de la DO por el de Denominación Específica.
El proyecto de los Estatutos de la DE Jijona, quedó redactado el mes de Junio de 1987, cuyo borrador fue presentado en Mayo de 1988 en la Conselleria de Agricultura y Pesca de la Comunidad Valenciana, y modificado en Agosto del mismo año a causa de la aprobación del RD 728/1988 sobre DO y DE de productos alimentarios no vínicos. A la espera de la aprobación de su Reglamento, el CR pasó por una etapa provisional de adaptación hasta que, finalmente, fue aprobado el 25 de Marzo de 1991 y constituido el nuevo “Consejo Regulador de la Denominación Especifica Jijona”.
Siguiendo la política de la UE de aproximación de la legislación de los diferentes estados miembros y considerando que en los últimos años los consumidores tienden a otorgar mayor importancia a la calidad que a la cantidad de los alimentos, produciéndose una creciente demanda de productos agroalimentarios con características específicas vinculados a zonas geográficas delimitadas, la UE elaboró un conjunto de normas comunitarias que implicaban un régimen de protección de estas denominaciones con el fin de normalizar y garantizar unas condiciones de leal competencia entre los fabricantes de estos productos y conferir mayor credibilidad de los mismos a los ojos del consumidor. El proceso de homologación y reconocimiento al registro de nuestras denominaciones en la UE hizo que se tuviera que adaptar el anterior Reglamento, procediendo a la aprobación de un nuevo Reglamento en el que quedaban definidas las dos denominaciones específicas tuteladas por un solo Consejo Regulador, con el nombre de “Consejo Regulador de las DE Jijona y Turrón de Alicante”.
El CR presentó la información oportuna para la inscripción en el Registro de la UE, obteniendo el certificado del mismo el 12 de Junio de 1996 mediante la publicación del Reglamento (CE) nº 1107/96 donde las DE quedan registradas como Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP).
Aunque sigue vigente este último Reglamento, se han realizado modificaciones del mismo para afrontar nuevas situaciones que se plantean en la actualidad a la espera de redactar un nuevo Reglamento que contemple dichos cambios; nuestro Consejo Regulador continua haciendo historia…
